lunes, 19 de marzo de 2018

EL APRENDIZAJE EN EL ALUMNO


El aprendizaje y el desarrollo de competencias
VARGAS, Nos da a conocer sobre las nuevas exigencias educativas, y para desarrollar competencias en nuestros alumnos se debe partir de la realidad en que viven nuestros educandos para generar aprendizajes significativos, para eso es impórtate saber estas dos diferencias de:
El aprendizaje significativo: El conocimiento que integra el alumno así mismo y se ubica en la memoria permanente, éste aprendizaje puede ser información, conductas, actitudes o habilidades, una persona aprende mejor aquello que percibe como estrechamente relacionado con su supervivencia o desarrollo, mientras que no aprende bien o es un aprendizaje que se ubica en la memoria a corto plazo aquello que considera ajeno o sin importancia. Estos tres factores se necesitan  para aprender, Los contenidos, conductas, habilidades y actitudes por aprender; Las necesidades actuales y los problemas que enfrenta el alumno y que vive como importantes para él; El medio en el que se da el aprendizaje, y como el maestro de a conocer la información que se le quiere trasmitir al niño, si es dinámica o solamente memorístico.
Aprendizaje situado: El aprendizaje es un proceso de construcción que parte de los saberes previos del nuestros alumnos, pero que es inseparable de la situación en la que se producen. En otras palabras, el proceso tiene lugar en y a través de la interacción con otras personas, de las que puede recibir andamiaje o asea ayuda, así mismo tomando en cuenta los planes y programas de estudio; pero que al ser una actividad situada, los conocimientos y el entorno deben guardan íntima relación. Gracias a ello, los problemas de descontextualización de los conocimientos disminuyen en gran medida; y aumenta notablemente la transferencia del saber al contexto. Es un tipo de aprendizaje basado, o propiciado por, una situación específica; más que por teorías; donde los estímulos ambientales producen conocimiento. Por ello, la metodología básica es la resolución de problemas; y, la utilización de las Tics o tecnologías que permiten a los estudiantes aplicar teorías a situaciones cotidianas, o el ejercicio de actividades en programas que semejan escenarios reales. Sus beneficios no se reducen a los aprendizajes en aulas; sino que se


 adapta para el trabajo en grupos sin organización social previa, como el caso de los denominados aprendizajes virtuales. El aprendizaje situado refleja la importancia que está adquiriendo la dimensión social en la construcción del conocimiento, así como el valor de los saberes significativos. El alumno por si solo tiene posibilidades reales para contruir sus propios conocimientos para eso debe tener un interés real y personal de hacer entender lo que aprende. Diana Sagástegui lo señala con claridad cuando afirma. Ella señala que “las situaciones educativas deberán estar organizadas en función de las posibilidades de desarrollo cognitivo de los estudiantes, que Vigotsky llamó la zona de desarrollo próximo o proximal”. De ahí que ella misma afirme que, “el concepto de aprendizaje situado representa un reto que afrontar, más que un modelo plenamente articulado; la propuesta –termina afirmando- es eminentemente teórica y se enfila prioritariamente a incidir en la dimensión epistemológica del aprendizaje".
Dicho en palabras nuestras, el reto de poder situar el aprendizaje no se resuelve únicamente reduciendo tal noción a la trivialidad de situar una acción de aprendizaje en un ámbito concreto de problemas. Al menos estas otras dos dimensiones intra-psicológicas deben ser consideradas si se desea tener éxito.
Lo que más me impacto de la lectura y nos hace entender que son las competencias en sí nuestras alumnos deben, Saber conocer y saber hacer resuelven la tarea humana de saber el qué y el cómo, pero de ninguna manera alcanzan para resolver social y éticamente el con quién y el para qué. Delors saber convivir y saber ser.  Respecto del segundo sentido teórico-crítico que las competencias han de incorporar al movilizar conocimientos, como antídoto –en este caso- de una simple y llana reproducción de operaciones, debemos decir que éstas operaciones, por tender a ser automatizadas, no incorporan los aspectos propios del análisis y la reflexión conceptual que permite ver la acción no sólo desde sí misma y su referente de praxis profesional, sino desde una búsqueda de conocimiento humano más amplia contenida en los campos del conocimiento y en la crítica teórica que tales campos requieren para avanzar sobre de sí mismos. Así, el desarrollo de determinadas competencias, desprovistas de un sentido, teórico-crítico y orientadas a resolver sólo unos problemas específicos, tenderá a hacer de cada profesión un simple oficio.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario