En la lectura de la aventura de ser
maestro de José M. Esteve, nos da a conocer lo que en verdad hacemos, cada uno
de los maestros va aprendiendo a través de nuestra práctica de todos los días
porque nadie nace con experiencia sino el trascurso del tiempo va uno
aprendiendo.
La autora Mari Carmen Díaz expresa de esta
manera su visión comenta algo muy cierto en donde afirma que la escuela es un
lugar donde vamos a aprender porque conocemos cada vez que empezamos un nuevo
ciclo escolar nuevos niños que tienen diferentes actitudes y destrezas para
modificar tu forma de trabajo, ya que compartimos mayor tiempo con nuestros
alumnos que nuestra propia familia.
Como ya lo menciono Fernando Corbalán que en la clase se debe uno
divertir, yo opino lo mismo porque si no hay compromiso la clase se dará sin
ganas, y así el alumno es muy difícil que aprenda.
Esto yo le entiendo que nosotros como
docentes debemos conocer bien a nuestros alumnos para dar respuestas de lo que
ellos requieren y si no sabemos desde un principio no va existir conocimientos
para que en un futuro los den a conocer en su vida diaria. Es cuando el docente
permite que los alumnos aprendan mientras impulsa y promueve todas las
exploraciones, experiencias y proyectos que éstos preferentemente inicien o
decidan emprender a fin de conseguir aprendizajes vivenciales con sentido.
.
Coincido con lo que nos dice la lectura
que antes de dar a conocer un tema es muy importante dominarlo bien los contenidos
y sobre todo cuestionarse a uno mismo si tiene sentido ese tema en que le
ayudara al alumno, como lo aplicara en su vida futura, no debemos dar a conocer
algo que ni siquiera se sustenta con ningún autor, solo porque no hay tiempo de
planear.
Cuando terminas con tu jornada laborar y en la
evaluación de tus niños ves resultados buenos, en esos momentos llega la
emoción de la alegría y te sientes útil con tus alumnos y sabes que no desperdiciaste
el tiempo cuando te documentaste por lograr buenos resultados.
En la lectura nos habla acerca de los
maestros de secundaria que la mayoría de ellos nunca tuvieron la vocación de
ser maestros, es por ello que en ellos predomina el modelo de ser investigador porque
al estudiar se centró en terminar lo que estudio, pero al no haber trabajos se
adapta a lo que él puede hacer como última alternativa decidió ser maestro,
pero nunca se imaginó como dar clases a los adolescentes, enfrentándose a
problemas de organización en sus alumnos y es allí donde comprende que la
esencia del trabajo del profesor es estar al servicio del aprendizaje de los
alumnos descubriendo que requieren una actitud de servicio hacia los alumnos,
el deseo de saber.
El maestro humanista está comprometido con su labor para que su
alumno promueva su propio aprendizaje en cuanto éste llegue a ser significativo
para él mismo.
Un docente como dice el autor, es encontrar “el valor humano" buscar el sentido de que hacemos y como lo hacemos.
ResponderBorrarSer maestro es enseñar no solo a leer o escribir, sino enseñar a pensar y a volar...